El 2025 ya está aquí, y con él vendrán muchos cambios, desafíos y tendencias para la industria. En este artículo, nos proponemos explorar las cinco principales tendencias de auditoría que darán forma al trabajo de auditoría y sus implicaciones para los auditores, sus clientes y el ecosistema en general.
1. El año de la IA
Comenzamos con la que sin duda será una de las mayores tendencias para el próximo año: la IA. Para 2025, podemos esperar que las empresas implementen cada vez más herramientas de IA. El Journal of Accountancy escribe que la IA puede utilizarse para realizar pruebas de asientos contables o en la fase de planificación para identificar riesgos. La IA puede automatizar tareas rutinarias como la extracción y depuración de datos, permitiendo a los auditores centrarse en áreas de mayor valor como la evaluación de riesgos y el juicio profesional. Esto ayudará a los auditores a proporcionar perspectivas más prospectivas a las partes interesadas, mejorando el papel de los auditores, pasando de un análisis retrospectivo a una función de asesoramiento más proactiva y con visión de futuro. Según un artículo reciente de KPMG, tres cuartas partes de las organizaciones encuestadas creen que es al menos moderadamente importante que su auditor externo utilice la IA en cierta medida, lo que subraya las expectativas de la industria y aumenta la presión sobre las firmas de auditoría para que implementen soluciones de IA concretas en su trabajo de auditoría. Sin embargo, la adopción de la IA también planteará desafíos. La IA se basa en datos, y esos datos deben ser completos, precisos, apropiados y recopilados en cumplimiento de las leyes y regulaciones. Por eso es esencial contar con una fuente de datos que entregue los datos en un formato estandarizado y fácil de procesar. Aprovechando una solución como Transacciones Verificadas, los datos transaccionales pueden recopilarse directamente de los proveedores de evidencia en la plataforma Circit, listos para usar y en formato estandarizado.
2. Atraer y retener personal sigue siendo un desafío
Nuestro primer punto sobre la IA se conecta con nuestra segunda tendencia: la escasez de personal. Las firmas no solo tendrán que invertir fuertemente en la capacitación del personal para aprovechar la IA de manera efectiva y adaptar las metodologías de auditoría para integrar los resultados de la IA, sino que este cambio también redefinirá las habilidades requeridas en la profesión, enfatizando el análisis de datos, la alfabetización tecnológica y el pensamiento crítico. La IA no solo puede mejorar la calidad de la auditoría, sino también redefinir el papel del auditor, convirtiendo la profesión en una disciplina más dinámica y orientada a la tecnología. Esto presenta tanto un desafío como una oportunidad. La profesión de auditoría siempre ha sido conocida como un trabajo de alta presión, con largas horas y un equilibrio entre vida laboral y personal cuestionable. Las generaciones más jóvenes que se incorporan a la profesión ahora parecen cada vez menos interesadas en 'hacer el trabajo pesado requerido', particularmente cuando eso significa tolerar el trabajo manual o trabajar en un entorno de baja tecnología. El modelo tradicional de aprendizaje, donde el personal junior aprende directamente de colegas senior, se ha visto interrumpido por el cambio a entornos de trabajo remoto e híbrido. Industrias alternativas y mejor remuneradas como las finanzas y la tecnología están empezando a parecer cada vez más las opciones preferidas para un joven que recién comienza su carrera, o, como un informe reciente de KPMG y Forbes lo expresa: “Los mejores y más brillantes están siendo atraídos por otras profesiones financieras que ofrecen un salario más alto.” Una encuesta reciente de Business Insider señaló que el 64% de los encuestados afirmó que mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal mejoraría la calidad de la auditoría. La misma encuesta destacó que alrededor de un tercio de los altos ejecutivos y socios creen que el trabajo remoto e híbrido tiene un impacto negativo en el control de calidad de la auditoría de su firma. Estas dos opiniones parecen resaltar las tensiones entre los diferentes niveles de antigüedad y podrían señalar por qué aún no se ha encontrado una solución a este desafío. Para abordar estos desafíos, algunas firmas están explorando avances tecnológicos para reducir la entrada manual requerida y hacer la profesión más atractiva para el talento joven. Sin embargo, equilibrar la integración tecnológica con la preservación de la capacitación práctica esencial y la tutoría sigue siendo un problema complejo.
3. Regulación
3a Estados Unidos – tensiones entre una profesión y su regulador Esto nos lleva a nuestra tercera tendencia: cambios en la regulación. Los profesionales de la industria están atribuyendo la disminución del interés en la profesión y los desafíos concomitantes para atraer y retener personal a una mayor regulación. Esto es particularmente cierto en Estados Unidos, donde las recientes regulaciones y normas aprobadas por la PCAOB (la Junta de Supervisión de Contabilidad de Empresas Públicas) han sido percibidas como un desafío para las firmas más pequeñas y medianas, en lugar de facilitadores para una industria mejor y más justa. Un ejemplo de esto es Rule 3502, una regulación particularmente polémica que introduce la responsabilidad personal para los auditores. Muchos en la industria han señalado esta norma como un ejemplo de por qué ha disminuido el interés en los puestos de auditoría y contabilidad. Otro ejemplo es PCAOB’s suggested new Firm and Engagement Metrics rule, que tiene como objetivo informar, entre otras cosas, sobre la participación de socios y la gerencia, la carga de trabajo, las horas de capacitación para el personal de auditoría y la retención del personal de auditoría. El objetivo es claro: documentar los elementos a menudo más sutiles que influyen en la calidad de la auditoría. De cara a 2025, estos desarrollos sugieren una tendencia hacia regulaciones de auditoría más estrictas. Las firmas de auditoría deberán adaptarse mejorando sus controles internos y asegurando el cumplimiento de los estándares actualizados. El énfasis en la negligencia como base para la responsabilidad indica que los auditores deben ejercer una mayor diligencia en su trabajo para evitar sanciones. Esto también resalta las tensiones entre las firmas de auditoría y contabilidad por un lado, y la SEC (Comisión de Bolsa y Valores) y la PCAOB por el otro. Un artículo reciente en el Irish Times afirma que la carta de Deloitte a la SEC expresó su preocupación de que la velocidad con la que la PCAOB está impulsando nuevas normas está acumulando nuevos costos en las auditorías, mientras que el Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados advirtió que las firmas pequeñas y medianas podrían verse tentadas a dejar de auditar empresas públicas por completo.
3b Reino Unido – El establecimiento de ARGA y CPIA En 2024, el Consejo de Información Financiera (FRC) del Reino Unido implementó medidas significativas para mejorar la calidad de la auditoría y la competencia del mercado. El FRC's Annual Review of Audit Quality reveló que el 26% de las auditorías inspeccionadas no cumplían con los estándares requeridos, y el 13% de las auditorías del FTSE 350 requerían mejoras. Firmas como BDO and Forvis Mazars fueron instadas a realizar mejoras urgentes debido a la disminución de su rendimiento. De cara a 2025, podemos esperar regulaciones de auditoría más estrictas en el Reino Unido. Se espera que el establecimiento previsto de la Autoridad de Auditoría, Informes y Gobernanza (ARGA) fortalezca aún más la supervisión regulatoria y iniciativas como el recién lanzado Centro para la Auditoría de Interés Público (CPIA) están diseñadas para generar confianza en el trabajo de auditoría, con herramientas como el índice anual de confianza en la auditoría que proporcionan puntos de referencia para el progreso.
4. Conectividad bancaria
A medida que crece la necesidad de acceso en tiempo real a los datos financieros, la integración sin fisuras con los bancos revolucionará la forma en que los auditores obtienen, analizan y verifican los datos de los clientes. La conectividad bancaria permite a los auditores acceder a datos transaccionales en tiempo real directamente de las instituciones financieras, reduciendo la dependencia de la documentación proporcionada por el cliente y asegurando que los auditores tengan la información más actualizada para evaluar la salud financiera y los riesgos. Esto permite a los auditores realizar análisis más sólidos del flujo de caja, transacciones inusuales y patrones que podrían indicar fraude, y elimina el potencial de manipulación de extractos bancarios o imprecisiones en la información proporcionada por el cliente. La mayor fiabilidad de la pista de auditoría aumenta la confianza de las partes interesadas, incluidos los reguladores e inversores. Como comentamos en el punto anterior, los requisitos regulatorios para las auditorías son cada vez más estrictos. La conectividad directa con los bancos ayudará a los auditores a satisfacer las demandas de mayor precisión y cumplimiento de normas como ISA 240 (Fraude) y ISA 330 (Respuestas del auditor a los riesgos). Circit cuenta con más de 52.000 proveedores de evidencia integrados disponibles en nuestra plataforma. Conectarse directamente a fuentes fiables en un entorno seguro y regulado significa que todo lo anterior se aborda en una única solución. Nuestra reciente asociación con Swift ha abierto aún más opciones para beneficiarse de esto.
5. Transición del servicio al cliente a la experiencia del cliente
La tendencia de la auditoría de pasar de un modelo tradicional de servicio al cliente a un enfoque centrado en la experiencia del cliente seguirá evolucionando a lo largo de 2025. Según el informe Audit 2025: The Future is Now de KPMG, el 62% de los encuestados desea que los auditores articulen un punto de vista claro sobre cuestiones críticas, lo que refleja una demanda de algo más que el mero cumplimiento; los clientes buscan recomendaciones informadas y accionables que guíen la toma de decisiones estratégicas. Las tendencias clave incluyen un deseo de mayor transparencia (47%) en cómo se forman las opiniones de auditoría, junto con conocimientos sobre áreas que normalmente no cubren las auditorías. Los clientes también esperan un enfoque prospectivo, con casi la mitad (47%) priorizando la previsión de riesgos y aprovechando el análisis de datos para descubrir interdependencias (46%). Además, el 42% busca una comprensión más holística del estado actual y las perspectivas futuras de su organización. Este cambio subraya la necesidad de que los auditores vayan más allá de la entrega de hallazgos estándar, proporcionando en su lugar conocimientos personalizados basados en su profundo conocimiento de las operaciones, controles e industria del cliente. En resumen La profesión de auditoría en 2025 está experimentando una transformación significativa, impulsada por los avances tecnológicos, las expectativas cambiantes de los clientes y regulaciones más estrictas. La IA es la recién llegada con potencial para remodelar las auditorías, aunque quizás sea demasiado pronto para decir cómo exactamente y qué aspecto tendrá esto en la práctica. Atraer y retener talento sigue siendo un desafío, ya que las firmas deben equilibrar la integración tecnológica con una tutoría significativa y una mejor conciliación de la vida laboral y personal para atraer a las nuevas generaciones. Un mayor escrutinio regulatorio, particularmente en EE. UU. y el Reino Unido, está impulsando a las firmas a fortalecer los controles y mejorar la calidad de la auditoría, pero la conectividad bancaria puede ser parte de la solución, contribuyendo a una mayor calidad de auditoría al proporcionar acceso en tiempo real a datos financieros verificados. Finalmente, los clientes exigen un cambio del servicio tradicional a una experiencia más personalizada, y se espera que los auditores proporcionen información procesable y orientación prospectiva. Juntas, estas tendencias están redefiniendo la auditoría como una profesión dinámica, impulsada por la tecnología y centrada en el valor.


